Las empresas de logística y transporte anticipan gestionar alrededor de 127 millones de envíos durante las próximas campañas de Black Friday y Navidad, lo que implica un aumento del 2,4% en comparación con el año anterior. Este crecimiento se traduce en una media de 4,4 millones de envíos diarios, con picos que podrían superar los 5,5 millones en los días de mayor actividad.
Francisco Aranda, presidente de la Organización Nacional de Empresas de Logística (UNO), destaca que el Black Friday ha evolucionado de ser una campaña de compras impulsivas a convertirse en una herramienta de planificación del gasto familiar. En este sentido, los consumidores están cada vez más inclinados a elaborar listas de compra con antelación, monitorizar precios y concentrar sus adquisiciones en periodos promocionales para optimizar su presupuesto.
Aranda señala que este cambio en los hábitos de consumo está redefiniendo tanto la actividad comercial como la planificación logística. “Nunca habíamos tenido un consumidor tan reflexivo antes de comprar y tan exigente después de hacerlo”, afirma, añadiendo que los consumidores demandan información constante sobre el estado de sus envíos y flexibilidad en la entrega.
La capacidad logística se ha convertido en un factor decisivo para competir, ya que los consumidores perciben toda la experiencia de compra como una única propuesta de valor. Este año, la introducción de una tasa europea de 3 euros para ciertos envíos low-cost procedentes de terceros países también está influyendo en el comportamiento de compra, moderando el crecimiento del volumen de envíos en comparación con campañas anteriores.
Los nuevos modelos de entrega, como los lockers y puntos de conveniencia, están ganando protagonismo, superando los 100.000 en España. Estos modelos no solo ofrecen mayor autonomía al consumidor, sino que también incrementan la eficiencia operativa y fomentan un comercio más sostenible.
La tecnología jugará un papel fundamental para gestionar los picos de actividad. La inteligencia artificial, la automatización y la analítica avanzada permitirán anticipar la demanda, optimizar inventarios y reorganizar rutas en tiempo real. Aranda subraya que “la tecnología ya no es una ventaja competitiva; se ha convertido en una condición necesaria para mantener la calidad del servicio”.
En el ámbito laboral, se prevé que el número de afiliados a la Seguridad Social en el sector logístico alcance los 1.201.000 trabajadores, lo que representa un incremento del 1,4% respecto al año anterior. Aranda indica que las empresas no solo compiten por incorporar capital humano para atender los picos de actividad, sino también por atraer talento tecnológico que gestione operaciones cada vez más digitalizadas.
Esta transformación está elevando el valor añadido del empleo logístico, consolidando al sector como uno de los principales polos de creación de empleo cualificado en la economía española. “Detrás de cada pedido existe una enorme movilización de talento, inversión, innovación y planificación”, concluye Aranda.