Las organizaciones Ernai y LAB han hecho un llamado a la juventud de Euskal Herria para que se sume a la huelga general programada para el 11 de noviembre. Este llamamiento surge en un contexto de creciente precarización laboral y crisis de vivienda que afecta especialmente a los jóvenes.
Según datos recientes, casi la mitad de las personas trabajadoras menores de 25 años no perciben un salario superior a 1.600 euros, y destinan el 78% de sus ingresos al pago del alquiler. Esta situación ha llevado a Ernai y LAB a considerar que es necesario un cambio significativo en las condiciones laborales y de vivienda.
Contexto de precarización y crisis de vivienda
El aumento del coste de la vida, impulsado por el incremento de precios en alimentos, combustibles y energía, contrasta con la estancada evolución de los salarios. Esto ha resultado en que los trabajadores destinen una proporción cada vez mayor de sus ingresos a la vivienda, perpetuando el empobrecimiento de la clase trabajadora y acentuando las brechas de género y raciales, especialmente entre los jóvenes.
LAB ha señalado que el salario mínimo en Hego Euskal Herria debería ajustarse a 1.600 euros. Actualmente, el 48,25% de los trabajadores menores de 25 años no alcanza esta cifra mínima necesaria para llevar una vida digna.
Desigualdades en el acceso a la vivienda
El tiempo medio necesario para acceder a una vivienda social de protección oficial es de 19 años, pero para los menores de 25 años, este plazo se extiende a 30 años. En el caso de la vivienda libre, el intervalo medio es de 35 años, mientras que para los jóvenes se eleva a 53 años. Estos datos evidencian cómo los salarios y la vivienda perpetúan la brecha generacional.
Convocatoria a la huelga general
Ernai y LAB han reafirmado su compromiso de movilizar a la juventud para que participe activamente en la huelga general del 11 de noviembre. Ambas organizaciones han estado organizando encuentros y asambleas en numerosos municipios y barrios, con el objetivo de vaciar los centros de trabajo y llenar las calles en la fecha señalada.
Durante la huelga, se exigirán medidas estructurales para abordar el empobrecimiento y el rentismo, incluyendo un salario mínimo de al menos 1.500 euros y la dignificación de todos los salarios. En cuanto a la vivienda, se demandarán contratos de alquiler indefinidos, reducción de precios, fin de los desahucios y la intervención en el mercado inmobiliario.
Un contexto de cambio social
Las organizaciones han subrayado la necesidad de políticas que garanticen el acceso a una vivienda digna como un derecho universal, alejando la vivienda de la especulación y el negocio. En su comparecencia, también se ha hecho mención al contexto inestable actual, marcado por un sistema capitalista que muestra tendencias autoritarias y reaccionarias.
Ernai ha lanzado la campaña 'Urrats bat aurrera', que busca abordar las necesidades de la juventud, mientras que LAB ha intensificado su acción sindical en el ámbito de la vivienda, preparando el terreno para la huelga general. Ambas organizaciones se comprometen a seguir trabajando para que todos los ciudadanos de Euskal Herria puedan vivir con dignidad.
Los datos mencionados se recogen en el informe titulado 'Gazteen argazki sozioekonomikoa', elaborado conjuntamente por LAB y Ernai.