Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al tercer trimestre de 2026 reflejan un aumento de la ocupación en la provincia de León de 4.100 personas respecto al trimestre anterior, alcanzando un total de 186.200 ocupados. Sin embargo, también se registra un incremento de 1.300 parados, situándose el total de desempleados en 19.000, frente a los 17.700 contabilizados en el segundo trimestre del año.
En términos interanuales, la evolución del mercado laboral leonés es positiva, con un incremento de 10.200 ocupados respecto al tercer trimestre de 2025 y una reducción del desempleo de 2.700 personas. La tasa de paro desciende así desde el 10,98% registrado hace un año hasta el 9,27% actual, mientras que la tasa de actividad mejora desde el 49,75% hasta el 50,83%.
A pesar de esta mejora en la ocupación, León continúa entre las provincias con menor tasa de actividad del país. La Federación Leonesa de Empresarios (FELE) valora con moderado optimismo la evolución a largo plazo del mercado laboral, marcada por el incremento de ocupados y la reducción del desempleo en términos interanuales.
No obstante, FELE advierte que la provincia enfrenta importantes desafíos estructurales, evidenciando problemas demográficos y dificultades para incorporar talento. En este sentido, la federación subraya la necesidad de impulsar políticas activas de empleo más eficaces, que fomenten la formación, la digitalización y la incorporación de jóvenes, mujeres y parados de larga duración al mercado laboral.
Además, FELE destaca la importancia de medidas que favorezcan la atracción y retención de talento, así como la respuesta a las necesidades reales de las empresas. En el contexto actual, la federación pone en valor el compromiso del tejido empresarial leonés con el mantenimiento de la actividad económica y la creación de empleo, a pesar de desenvolverse en un escenario marcado por la incertidumbre, el incremento de los costes laborales y productivos, la presión regulatoria y las dificultades para encontrar determinados perfiles profesionales.
Esta situación afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas, micropymes y autónomos, que constituyen la base del tejido productivo leonés y cuentan con una menor capacidad para absorber nuevos incrementos de costes. Por ello, FELE insiste en la necesidad de evitar nuevas cargas fiscales, laborales y administrativas que puedan dificultar la creación de empleo y limitar la competitividad empresarial.
La federación considera imprescindible reforzar la seguridad jurídica, garantizar la estabilidad normativa y mantener el Diálogo Social como instrumento fundamental para abordar las reformas económicas y laborales.
Finalmente, ante la convocatoria de elecciones generales del próximo 29 de noviembre, FELE hace un llamamiento a las diferentes formaciones para que incorporen a sus programas electorales propuestas concretas, realistas y evaluables que permitan mejorar la competitividad empresarial, impulsar la inversión y la productividad, reducir las trabas burocráticas y garantizar un marco de estabilidad y seguridad jurídica que favorezca el crecimiento de las empresas y la creación de empleo.