La construcción de viviendas industrializadas está ganando impulso en Canarias como una alternativa viable para ampliar la oferta de vivienda. Entre los municipios que se están enfocando en este modelo se encuentran Santa Cruz de La Palma e Ingenio, donde se prevé el desarrollo de promociones públicas utilizando este sistema.
En La Palma, ya existen familias que han optado por este tipo de viviendas, especialmente tras la erupción volcánica que afectó a la isla. Antonio José Martín, uno de los vecinos que sufrió las consecuencias del volcán, decidió reconstruir su hogar en La Laguna con una vivienda industrializada. Según explica, la decisión fue motivada en parte por razones económicas, dado que los costos de los materiales de construcción tradicionales se habían duplicado tras la erupción.
“Después del volcán, un bloque que te costaba menos de un euro se puso a más de dos euros. Mientras, con este tipo de vivienda podía ahorrar hasta un 40 % en la instalación”, detalla Martín.
Además del ahorro económico, el tiempo de construcción fue otro factor determinante. Una vez iniciada la obra, en solo seis meses pudo recibir las llaves de su nueva vivienda. Las dudas iniciales sobre la calidad de los materiales se disiparon al ver el resultado final. “Estoy muy contento con la vivienda y no la cambio por la que tenía antes”, asegura.
La experiencia de Martín resalta la efectividad de la construcción industrializada como una opción atractiva para quienes buscan soluciones habitacionales rápidas y económicas, especialmente en contextos de crisis como el generado por el volcán.