CEOE y CEPYME han expresado su desacuerdo con la propuesta del Ministerio de Trabajo de aumentar el salario mínimo interprofesional (SMI) en un 5,3% para 2027, lo que llevaría el SMI a 18.004 euros anuales. Ambas organizaciones consideran que esta decisión representa un uso político de la capacidad legislativa del Gobierno, especialmente en un momento tan cercano a las elecciones generales.
El Ministerio de Trabajo convocó a los interlocutores sociales para presentar un informe elaborado por expertos sobre el SMI, el cual había sido filtrado a los medios de comunicación. Sin embargo, en la reunión no se presentó ninguna propuesta concreta, y el Ministerio anunció la subida del 5,3% posteriormente, también a través de la prensa.
CEOE y CEPYME argumentan que lo apropiado sería que la decisión sobre el SMI fuera tomada por el nuevo Ejecutivo que resulte de las elecciones, permitiendo así contar con indicadores económicos más precisos en un contexto de incertidumbre. Ambas organizaciones abogan por actuar con lealtad institucional y esperar al resultado electoral antes de adoptar decisiones que impacten en la economía.
Además, subrayan que la mejora de las rentas más bajas debe ser un objetivo común, pero que debe ser compatible con la creación y mantenimiento del empleo, así como con la competitividad y productividad de las empresas. CEOE y CEPYME advierten que estas decisiones afectan especialmente a las pequeñas empresas y a sectores intensivos en mano de obra, así como a familias que requieren servicios de cuidados, quienes verán incrementados sus costes por encima del IPC.
Por último, las organizaciones empresariales han mostrado su sorpresa ante la decisión del Gobierno de impulsar incrementos salariales sin haber actualizado los contratos públicos en casi una década, lo que impide a las empresas repercutir los mayores costes laborales. CEOE y CEPYME reiteran su compromiso con la mejora de los salarios, pero rechazan su utilización política y demandan que cualquier decisión se adopte mediante un diálogo social leal, considerando su impacto sobre el empleo, las empresas y las familias. Por ello, instan al futuro Gobierno a negociar la actualización del SMI a partir de diciembre.