CCOO de Euskadi ha manifestado su preocupación por la modificación de la Ley de Empleo Público Vasco, que, según el sindicato, "consuma la ruptura de los consensos lingüísticos en Euskadi". Esta modificación ha sido aprobada con el respaldo de un único partido, en contraste con el amplio consenso que caracterizó la Ley 10/1982 de Normalización del Uso del Euskera.
El sindicato critica que el PNV, al respaldar esta modificación, adopta sin cuestionar las posturas de EH Bildu, que busca aumentar el número de perfiles lingüísticos exigidos en las administraciones. Esto, según CCOO, socava los principios de progresividad y proporcionalidad en la acreditación de la lengua.
Josu Erkoreka, del PNV, había defendido anteriormente que la adaptación a cada realidad sociolingüística es fundamental para el sistema, pero la nueva normativa parece contradecir esa postura. En lugar de resolver la supuesta inseguridad jurídica en las oposiciones, la modificación introduce nuevos puntos problemáticos.
El Estatuto de Autonomía del País Vasco establece que las instituciones deben garantizar el uso de ambas lenguas, considerando la diversidad sociolingüística. Sin embargo, la modificación otorga a las administraciones una amplia discrecionalidad para decidir el número de perfiles a exigir, lo que podría no reflejar la realidad sociolingüística de cada área.
CCOO advierte que esta normativa podría convertir el uso de la lengua en un elemento segregador, excluyendo a quienes no cumplan con los nuevos requisitos de acceso a empleos de calidad. Según el Deustobarómetro, el 80% de la ciudadanía considera que no es necesario aumentar la preponderancia del euskera en las oposiciones, y más de la mitad opina que el proceso de euskaldunización debe ser flexible y progresivo.
El sindicato subraya que el autogobierno debe adaptarse a la realidad de la ciudadanía y no al revés. CCOO ha reiterado la necesidad de impulsar el euskera de manera inclusiva, evitando que nadie se quede atrás. En un contexto donde la euskaldunización está casi privatizada, el sindicato aboga por un enfoque que no acelere la exigencia de perfiles, sino que garantice tiempo y recursos adecuados, como la gratuidad en la enseñanza de perfiles y la adaptación de competencias a las tareas reales del puesto.