El consejero de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos, Guillermo Peláez, ha defendido en Bruselas la creación de zonas de aceleración industrial como una estrategia clave para atraer nuevas inversiones en tecnologías limpias y mantener la actividad productiva en regiones como Asturias, donde la demanda energética es significativa.
Peláez realizó estas declaraciones durante el pleno del Comité Europeo de las Regiones, en el marco de un debate sobre la Ley de Aceleración Industrial. Esta propuesta normativa tiene como objetivo reforzar la competitividad del sector industrial, agilizar permisos y acelerar la descarbonización de sectores estratégicos.
El consejero subrayó que las zonas de aceleración representan una oportunidad para agrupar inversiones, compartir infraestructuras y fortalecer las cadenas de valor. En el contexto asturiano, estas áreas podrían facilitar la colaboración entre empresas de materiales básicos y diversificar las actividades industriales.
«Las zonas de aceleración deben servir para que las industrias estratégicas permanezcan en nuestros territorios y puedan competir mientras avanzan hacia tecnologías más limpias», afirmó Peláez.
Además, Peláez solicitó que la designación de estas zonas forme parte de estrategias integrales de desarrollo elaboradas por las regiones, en colaboración con los Estados miembros y mediante el diálogo con los interlocutores económicos y sociales. También abogó por itinerarios de transición claros que permitan ajustar los procesos productivos a los objetivos climáticos europeos sin interrumpir la actividad.
La propuesta de Ley de Aceleración Industrial, presentada por la Comisión Europea en marzo de 2026, incluye medidas para simplificar autorizaciones, fomentar la demanda de productos industriales con bajas emisiones y facilitar la concentración de iniciativas estratégicas en zonas específicas.
Por su parte, la directora general de Asuntos Europeos, Raquel García, también participó activamente en la Semana de Regiones, donde expuso la experiencia de Asturias en relación con el reto demográfico y la cohesión territorial. García, quien fue ponente de un dictamen del Comité Europeo de las Regiones sobre esta materia, enfatizó que la permanencia en el lugar de origen debe ser una opción real, no condicionada por la falta de empleo, vivienda, servicios o conectividad.
Asimismo, destacó la importancia de las políticas públicas coordinadas para garantizar esa libertad de elección, citando ejemplos en Asturias como la red de escuelas rurales, la tarjeta de movilidad CONECTA, iniciativas de conexión digital y programas de atracción y retorno del talento, así como el emprendimiento y la vivienda rural.
García también abogó por políticas europeas de cohesión adaptadas a las características de los territorios en transformación demográfica.