El Consejo Económico y Social de Aragón (CESA) llevó a cabo recientemente la jornada titulada «Vivienda y medio rural», centrada en la evaluación de la situación socioeconómica de la Comunidad Autónoma y los desafíos que definirán su futuro.
La inauguración del evento estuvo a cargo de Eva Valle, Consejera de Economía, Competitividad y Empleo del Gobierno de Aragón. Posteriormente, Juan García, Presidente del CESA, y Ana Yetano, Presidenta de la Comisión de Economía, presentaron el Informe sobre la situación económica y social de Aragón en 2025.
Durante sus intervenciones, se subrayó la necesidad de fortalecer la economía aragonesa y anticiparse a los retos sociales y territoriales que enfrenta la región.
Desarrollo del mercado residencial
En el marco de la jornada, Luis Fabra, Director de la Cátedra en Mercado Inmobiliario de la Universidad de Zaragoza, analizó la evolución del mercado residencial en Aragón. Fabra destacó que la escasez de oferta de vivienda, junto con el aumento de precios, está obstaculizando la llegada de nuevos trabajadores y limitando el crecimiento económico.
Entre las posibles soluciones propuestas se mencionaron:
- Incremento de la oferta de viviendas asequibles.
- Simplificación de los procedimientos administrativos.
- Refuerzo de la seguridad jurídica.
Reconocimiento del potencial del medio rural
Por su parte, Marcos Sanso, Catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Zaragoza, enfatizó la importancia de cambiar la percepción del medio rural, que no debe limitarse a la despoblación, sino reconocer su capacidad para generar actividad económica, empleo y nuevas oportunidades.
El evento culminó con una mesa de debate titulada «Del diagnóstico a la acción: los principales retos de Aragón», moderada por el periodista Jorge Heras. En esta mesa participaron representantes de diversas organizaciones, incluyendo José Juan Arceiz de UGT, Manuel Pina de CCOO, María Jesús Lorente de CEPYME, Inmaculada Avellaneda de CEOE y Ricardo Laborda del Gobierno de Aragón.
El debate reunió perspectivas empresariales, sindicales e institucionales, reflexionando sobre cómo abordar los principales desafíos económicos y sociales de la Comunidad. Se destacó la relevancia del diálogo social y la colaboración entre los distintos agentes para avanzar desde el diagnóstico hacia respuestas que contribuyan al bienestar de la ciudadanía y a la cohesión territorial de Aragón.