La tasa de paro en Cataluña ha mostrado un ligero repunte, alcanzando un 8,3% en el tercer trimestre de 2026, lo que representa un aumento de 4 décimas respecto al trimestre anterior. Este incremento se produce en un contexto donde el ritmo de creación de empleo se ha desacelerado debido a la crisis inflacionaria, que está afectando la actividad económica y, por ende, la generación de nuevos puestos de trabajo.
A pesar de este aumento en la tasa de paro, los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) revelan que Cataluña cuenta con 3.999.900 personas ocupadas, lo que marca un récord histórico en la región. Este dato es consistente con las cifras de afiliación a la Seguridad Social, que también reflejan un nivel similar de empleo.
En comparación con el conjunto del Estado, donde hay 2,6 millones de personas en situación de paro y una tasa del 10,2%, Cataluña se mantiene casi dos puntos porcentuales por debajo. El análisis por provincias muestra que Lleida tiene la tasa de paro más baja (6,5%), seguida de Girona (7,7%), Barcelona (8,2%) y Tarragona (10,7%).
En términos de tipos de contrato, en el tercer trimestre de 2026 hay 3.077.100 personas con contrato indefinido y 396.800 con contrato temporal, lo que da lugar a una tasa de temporalidad del 11,4%. Además, la tasa de parcialidad se sitúa en el 12,4%, con diferencias significativas entre géneros: 7,5% para hombres y 17,9% para mujeres, lo que pone de manifiesto la desigualdad en el mercado laboral.
Desde CCOO se ha hecho un llamado a activar alertas ante este repunte del paro y la desaceleración en la creación de empleo. La organización sindical exige medidas para garantizar la creación de empleo y la reducción del paro, que se ve amenazada por la actual crisis de precios y la política monetaria del Banco Central Europeo.
A pesar del récord de empleo, CCOO advierte que un número significativo de personas sigue en situación de paro, lo que requiere una atención específica por parte de las autoridades. Además, el aumento del coste de la vida, especialmente en el sector de la vivienda, complica la situación económica de una parte considerable de la clase trabajadora, lo que resalta la necesidad de un nivel de protección social adecuado para garantizar una vida digna.
Las demandas de CCOO, que incluyen mejoras salariales y condiciones laborales, serán defendidas en la huelga general convocada para el 11 de noviembre.