Izquierda Unida ha expresado su apoyo a la movilización de sindicatos de inquilinas y movimientos sociales que luchan por el acceso a derechos básicos, como la vivienda, salarios justos y servicios públicos de calidad. La organización política demanda acciones concretas para asegurar una vida digna para la mayoría social.
Entre las exigencias de Izquierda Unida se encuentran:
- Aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en al menos un 7%.
- Reducción inmediata de la jornada laboral.
- Eliminación de la especulación inmobiliaria y prohibición de desahucios.
- Garantía del derecho a la vivienda mediante legislación.
- Control de precios de bienes básicos y energía para proteger a las familias.
La formación política considera que estas medidas son justas, necesarias y viables. Hacen un llamado a la movilización social, instando a vaciar aulas y detener actividades laborales para llenar las calles en defensa de derechos fundamentales. Izquierda Unida se posiciona firmemente en contra de quienes obtienen beneficios a expensas de los derechos de la ciudadanía.