CCOO y UGT han llevado a cabo una asamblea en Getafe, donde se han congregado 2.000 delegados sindicales para organizar la huelga general de 24 horas convocada para el próximo 11 de noviembre. Este evento, que se desarrolla a menos de 15 días de la huelga, tiene como ejes centrales la vivienda y los salarios.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, destacó que “las huelgas no se convocan, se organizan”, subrayando la importancia de la participación activa de los aproximadamente 225.000 delegados que ambas organizaciones tienen en todo el país. La asamblea ha contado con la presencia de representantes de diversas empresas y sectores, incluyendo Airbus, Bosch, SEAT, Inditex, Banco Santander, y hospitales como La Paz y 12 de Octubre.
Reivindicaciones sobre vivienda y salarios
Durante su intervención, Sordo enfatizó la crisis de la vivienda, señalando que millones de trabajadores enfrentan dificultades para pagar alquileres o acceder a viviendas asequibles. Reclamó la creación de un gran parque público de vivienda que incluya al menos 1,5 millones de viviendas a precios protegidos, y pidió que nadie en España gaste más del 30% de sus ingresos en vivienda digna.
En cuanto a los salarios, Sordo solicitó aumentos del 4% al 7% en los convenios colectivos y un acuerdo estatal de negociación colectiva que permita desbloquear las negociaciones pendientes. También hizo hincapié en la necesidad de un incremento del salario mínimo interprofesional del 7% y criticó la falta de respuesta de la patronal ante la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
Movilización social y contexto político
La jornada del 11 de noviembre no solo se centrará en el paro laboral, sino que también incluirá una gran movilización social. Sordo instó a los partidos políticos a explicar sus propuestas sobre temas que afectan a la mayoría social, como las pensiones y la protección social, en un contexto electoral que, aunque no es el motivo de la huelga, influye en las reivindicaciones de los trabajadores.
El líder sindical también abordó la desigualdad en la distribución de la renta y la riqueza, afirmando que los problemas de vivienda, salarios y protección social son consecuencia de esta desigualdad. En este sentido, Sordo destacó la victoria electoral de Lula da Silva en Brasil como un “rayo de esperanza” frente a la desigualdad y la injusticia social.