El Ayuntamiento de Ontinyent ha dado a conocer su propuesta de ordenanzas fiscales para el año 2027, que se centra en la congelación de impuestos y tasas municipales, además de introducir novedades para fomentar el alquiler de viviendas vacías y adaptar la tasa de residuos al nuevo sistema de recogida.
Reducción de la tasa de residuos
Una de las medidas más destacadas es la reducción del 20% en el recibo de la tasa de residuos para aquellos ciudadanos que separen correctamente sus desechos. Esta rebaja hará que el importe pase de 136 a 108 euros para quienes cumplan con los requisitos establecidos.
El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, subrayó que esta propuesta se basa en cinco principios fundamentales: la protección social, el impulso al acceso a la vivienda, la lucha contra el cambio climático, el rigor en la preparación de las medidas y el cumplimiento de los plazos administrativos.
Incentivos al alquiler de viviendas
En relación con la tasa de residuos, Rodríguez explicó que la reducción del 20% responde a un compromiso adquirido con la implementación del nuevo sistema de recogida, que busca beneficiar a quienes separan adecuadamente los residuos y penalizar comportamientos incívicos. Así, la tarifa de 108 euros se aplicará a los usuarios que cumplan con las condiciones durante 2026, que actualmente son el 70% de los usuarios del sistema de recogida puerta a puerta individual y el 90% del sistema comunitario.
Modificaciones en las ordenanzas fiscales
El concejal de Hacienda, Juan Pablo Úbeda, detalló que la propuesta mantiene congelados el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), el impuesto sobre vehículos, el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y el resto de tributos municipales. Además, se conservarán las facilidades para fraccionar los pagos en 12 mensualidades sin intereses y las bonificaciones dirigidas a familias con menos recursos.
En cuanto al IBI, Úbeda indicó que la modificación adapta la ordenanza a los cambios legislativos y establece criterios para identificar a los grandes tenedores y las viviendas desocupadas. Se mantendrá un recargo del 40% para inmuebles vacíos durante al menos dos años y se incorporará un recargo del 100% para aquellos que permanezcan desocupados más de tres años.
Bonificaciones y medidas para familias vulnerables
El concejal insistió en que esta medida no tiene un fin recaudatorio, sino que forma parte de un plan municipal para facilitar el acceso a la vivienda, que también incluye líneas de apoyo a la rehabilitación y herramientas de mediación y seguridad jurídica para propietarios. Además, la ordenanza de residuos mantendrá bonificaciones sociales para familias vulnerables y medidas específicas para grandes generadores de residuos, como bares, restaurantes, hospitales y residencias.
La concejala de Sostenibilidad, Sayo Gandia, añadió que la nueva estructura de la tasa diferenciará entre una cuota fija, destinada a cubrir el coste del servicio, y una cuota variable vinculada al comportamiento de cada usuario. Aquellos que participen correctamente en el sistema podrán ver reducida su cuota variable a cero, y quienes opten por el autocompostaje estarán exentos de esta cuota durante tres años.
Gandia concluyó que el sistema busca cumplir con las obligaciones de la normativa estatal en materia de residuos, incentivando la separación en origen y beneficiando económicamente a quienes lo hagan correctamente, mientras que quienes no participen asumirán las consecuencias de su comportamiento.