UGT, en colaboración con CCOO, CGT, CNT, Co.Bas, Intersindical, la Unión de Actores y Actrices, Solidaridad Obrera y la Confederación de Sindicatos de Inquilinas, ha formalizado la convocatoria de una huelga general para el próximo 11 de noviembre en el Ministerio de Trabajo. Esta iniciativa busca impulsar un paro en la producción que exija soluciones urgentes a la crisis de vivienda, así como mejoras salariales y avances en derechos laborales y sociales.
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha señalado que la convocatoria tiene como objetivo situar la vivienda en el centro del debate público y exigir a las administraciones medidas concretas que garanticen el acceso a una vivienda digna para las personas trabajadoras. Álvarez ha abogado por la necesidad de actuar de manera inmediata, proponiendo el control de los precios del alquiler, la protección de quienes enfrentan desahucios y medidas para frenar la concentración de viviendas en manos de fondos de inversión.
A medio y largo plazo, UGT reclama políticas estructurales que fomenten la construcción de vivienda protegida, especialmente destinada al alquiler asequible. Además, la huelga también aborda cuestiones laborales y salariales. Álvarez ha denunciado que las negociaciones con la patronal para alcanzar un acuerdo general que sirva de referencia a los convenios colectivos llevan más de un año estancadas, lo que dificulta las negociaciones en diversos sectores y podría provocar un aumento de movilizaciones.
En el ámbito salarial, el secretario general ha solicitado un incremento de al menos el 7 % del Salario Mínimo Interprofesional para 2027, con el fin de recuperar el poder adquisitivo y responder a la evolución de los precios. Asimismo, ha destacado la necesidad de reducir el tiempo de trabajo y mejorar la seguridad y salud laboral como otras prioridades sindicales.
Desde UGT también se exige avanzar en la reforma de la normativa de prevención de riesgos laborales, cuyo proyecto aún no ha sido presentado en el Congreso de los Diputados. La huelga general busca incorporar al debate público otros temas fundamentales para los trabajadores, como la defensa del sistema público de pensiones y las garantías en la gestión de las bajas laborales.
Álvarez ha enfatizado que la movilización se estaba preparando antes de la convocatoria de elecciones generales y ha defendido su carácter laboral y social. El objetivo es que las reivindicaciones relacionadas con la vivienda, salarios, negociación colectiva y derechos sociales reciban una respuesta efectiva por parte de las administraciones públicas y los agentes sociales. Con la convocatoria del 11 de noviembre, UGT pretende fortalecer la movilización social para exigir cambios que mejoren las condiciones de vida de los trabajadores y garanticen el acceso a derechos esenciales como la vivienda, el empleo digno y la protección social.