La Corporación Empresarial Pública de Aragón (CEPA) ha anunciado la elaboración de un nuevo Plan Estratégico con el objetivo de transformar su modelo de funcionamiento, haciéndolo más colaborativo y eficiente. Eloy Suárez, consejero delegado de CEPA, presentó esta iniciativa durante la clausura del comité de gerentes de las sociedades públicas aragonesas, un evento que también contó con la participación de la consejera de Economía, Competitividad y Empleo, Eva Valle.
El nuevo Plan Estratégico 2027/2031 se centrará en crear un grupo empresarial más coordinado y preparado para afrontar los retos del futuro. Según Suárez, la propuesta busca superar la dinámica actual en la que cada sociedad opera de manera independiente, promoviendo en su lugar una organización que aproveche las capacidades y recursos de todas las empresas del grupo.
Objetivos del nuevo Plan Estratégico
Entre los objetivos del Plan se destacan:
- Fomentar una nueva cultura corporativa basada en la colaboración.
- Optimizar la utilización de los recursos públicos.
- Mejorar la capacidad de negociación conjunta ante nuevos retos económicos y tecnológicos.
La consejera Eva Valle subrayó la importancia de las empresas públicas en el contexto económico actual, afirmando que son instrumentos clave para el desarrollo económico y social de Aragón. Valle destacó tres principios que deben guiar la actuación de CEPA: eficiencia, coordinación y buen gobierno.
Transformación digital e inteligencia artificial
El consejero delegado también enfatizó la necesidad de incorporar la transformación digital y la inteligencia artificial en el nuevo enfoque de CEPA. Estas herramientas serán fundamentales para agilizar procedimientos, mejorar la información y facilitar decisiones más acertadas. La Corporación promoverá una agenda común de datos e inteligencia artificial, evitando que cada sociedad desarrolle soluciones de manera aislada.
Sostenibilidad financiera y evaluación de resultados
Otro aspecto central del Plan es la sostenibilidad financiera de la Comunidad Autónoma. Suárez destacó la importancia de revisar los procesos de gestión para evitar gastos innecesarios y maximizar el retorno de las inversiones. La nueva orientación no solo busca reducir costes, sino también obtener mejores resultados con los recursos existentes, estableciendo una cultura de evaluación que mida el impacto social y económico de las actuaciones.
La convención también abordó la posibilidad de establecer convenios de cooperación entre las distintas sociedades públicas para compartir capacidades y desarrollar actuaciones conjuntas con mayor agilidad y seguridad jurídica.