El desalojo de una familia de ocho personas, que incluye a seis menores, en Gasteiz ha sido objeto de crítica por parte del sindicato LAB. Esta organización denuncia la falta de alternativas residenciales adecuadas proporcionadas por el Ayuntamiento, gobernado por el PSE y el PNV.
LAB atribuye esta situación a años de políticas de vivienda ineficaces y a la falta de atención a los recursos necesarios para abordar emergencias, así como al deterioro del parque público de viviendas. En este contexto, el sindicato exige cambios estructurales que aseguren la vivienda como un derecho fundamental, incluyendo la paralización de todos los desahucios y el fortalecimiento del parque de viviendas públicas.
Además, LAB ha denunciado la respuesta violenta de la Ertzaintza, la policía del Gobierno Vasco, que actuó con agresividad contra los manifestantes que intentaban impedir el desahucio. El sindicato ha expresado su solidaridad con las personas que intentaron detener el desalojo y que fueron agredidas, y ha solicitado la liberación inmediata de los detenidos.