La Casa de Abraham ha organizado un acto en la Plaza de España de Daimiel para concienciar sobre la realidad de las personas sin hogar y la necesidad de garantizar el acceso a una vivienda digna. Bajo el lema «Un hogar es mucho más que un sitio donde vivir, es un lugar al que pertenecer», el evento ha subrayado que el sinhogarismo abarca no solo la falta de un techo, sino también la exclusión residencial y la ruptura de vínculos sociales.
La educadora social del centro, Patricia Sánchez, inició el acto agradeciendo el apoyo del Ayuntamiento, los Servicios Sociales y los centros de mayores. Hizo un llamado a construir una comunidad más humana y solidaria, capaz de abordar esta problemática desde la comprensión y no desde los prejuicios.
Conchi, usuaria de la Casa de Abraham, leyó un manifiesto que destacó las causas sociales, económicas y estructurales que pueden llevar a la pérdida de un hogar. El texto reivindicó la vivienda como un derecho fundamental y pidió dignidad, empatía y respuestas adecuadas para que todas las personas puedan vivir con seguridad y sentirse parte de la comunidad.
El alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra, cerró las intervenciones agradeciendo la labor de Patricia Sánchez y del equipo de profesionales y voluntarios de la Casa de Abraham. Recordó que cualquier persona puede enfrentar circunstancias difíciles, como enfermedades, pérdida de empleo o problemas económicos, y pidió evitar juicios hacia quienes atraviesan estas situaciones. Además, destacó la importancia del acompañamiento que ofrece el centro, tanto a través de ayuda material como de apoyo emocional para recuperar la confianza.
El acto concluyó con los participantes formando un círculo para realizar una dinámica colectiva, donde los vinculados a la Casa de Abraham pronunciaban mensajes que el resto de los asistentes repetía en voz alta.