Confebask, junto a diversas organizaciones empresariales, ha presentado una declaración conjunta denominada Pacto de País para la Transformación Competitiva y el Bienestar Futuro de Euskadi. Este documento aborda los desafíos que enfrenta la sociedad vasca y la necesidad de alcanzar un consenso para abordarlos. Su objetivo principal es garantizar la rentabilidad de las empresas en un contexto de incertidumbre económica a nivel internacional.
Sin embargo, el sindicato ELA ha cuestionado la premisa de que el crecimiento económico y la mejora de la competitividad se traduzcan automáticamente en un mayor bienestar social. ELA argumenta que, a lo largo de las últimas décadas, el crecimiento ha generado un reparto desigual de la riqueza, beneficiando a las empresas mientras la clase trabajadora lucha por mantener su poder adquisitivo. Según sus datos, en Hego Euskal Herria, el margen de beneficio de las empresas ha aumentado del 7,5% en 2015 al 13,2% en 2024, mientras que los salarios han disminuido su participación en el PIB, pasando del 49,2% en 2008 al 47,5% en 2024.
El documento también menciona desafíos futuros como el demográfico, el bienestar social y la cohesión social, pero ELA critica que no se aborde la necesidad de fortalecer los servicios públicos y un sistema de cuidados de calidad. Para ello, el sindicato propone aumentar los ingresos públicos mediante una reforma fiscal que grave más a las rentas de capital y a las empresas. ELA concluye que las organizaciones empresariales buscan utilizar la fiscalidad en beneficio propio, sin considerar las necesidades de la clase trabajadora.