UGT y CCOO han alcanzado un acuerdo con la patronal del sector de derivados del cemento, lo que ha permitido desconvocar la huelga indefinida que estaba programada para el 26 de octubre. Este preacuerdo establece un nuevo convenio colectivo con una vigencia de tres años, que beneficiará a aproximadamente 1.200 trabajadores en Navarra.
El pacto, sellado recientemente, incluye subidas salariales que se ajustarán al aumento del coste de la vida. Para el año 2026, se ha acordado un incremento salarial del 2,9%, correspondiente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 2025. Para los años posteriores, las retribuciones se incrementarán conforme al IPC del año anterior, garantizando así que los salarios mantengan su poder adquisitivo.
Además, se contempla un pago único relacionado con las ventas de cemento a nivel nacional del año 2025, así como una actualización en las tablas salariales del 1,25%. El contrato relevo se mantendrá vigente, promoviendo la jubilación parcial y el rejuvenecimiento de las plantillas, lo que contribuirá a la creación de empleo de calidad.
Entre las modificaciones, se anula el actual artículo 11 del convenio, y se establece que el periodo de nocturnidad será de 22:00 a 06:00 horas. Asimismo, las horas extras, según lo estipulado en el Artículo 16, se actualizarán en 2026 con el IPC de 2025 y, en los años siguientes, con el IPC del año previo.
Ambos sindicatos han valorado el acuerdo como un avance significativo para proporcionar estabilidad y seguridad económica a los trabajadores del sector. En sus declaraciones, han enfatizado que "este preacuerdo supone un avance fundamental para dar estabilidad y seguridad económica a la plantilla del sector, asegurando subidas vinculadas al IPC y protegiendo derechos clave como el contrato relevo y la regulación justa de la nocturnidad". Sin embargo, también han lamentado que la amenaza de huelga haya sido necesaria para lograr mejoras salariales dignas.