El uso de la inteligencia artificial (IA) en las empresas españolas ha experimentado un crecimiento significativo, alcanzando en 2026 una tasa de adopción del 33,6%. Este incremento de 12,4 puntos porcentuales respecto al año anterior indica una tendencia positiva en la implementación de esta tecnología, aunque su impacto final en la productividad y el empleo permanece incierto.
Contexto de la adopción de IA
El impacto económico y social de la IA es ampliamente reconocido, similar al de otras tecnologías en el pasado. Sin embargo, las características del impacto y los plazos en los que se materializarán son altamente inciertos. La adopción de la IA en la producción dependerá de decisiones empresariales en tres ámbitos: la adopción inicial de la tecnología, su difusión interna en la organización y su aplicación en los puestos de trabajo.
Datos del INE sobre la adopción de IA
El Instituto Nacional de Estadística (INE) elabora estadísticas sobre empresas que utilizan tecnologías de IA, basándose en la encuesta EU-ICT-Firm. Aunque estos datos solo reflejan la tasa de adopción inicial, son relevantes ya que la adopción precede a las etapas de difusión interna y uso cotidiano.
En el primer trimestre de 2026, más de un tercio de las empresas españolas no financieras con 10 o más trabajadores afirmaron utilizar alguna tecnología de IA. Un año antes, esta proporción era del 21,1%, lo que representa un aumento casi del 60% en términos relativos.
Teoría de la difusión tecnológica
La teoría de la difusión tecnológica ayuda a entender por qué algunas empresas adoptan nuevas tecnologías antes que otras. Cada empresa evalúa las ventajas y desventajas de adoptar la tecnología, lo que determina su decisión y, por ende, la penetración de la IA en el tejido productivo. Este proceso se puede describir mediante una función logística, que muestra un patrón de adopción en forma de curva en S.
Proyecciones futuras
Según un trabajo reciente publicado por Funcas, la trayectoria de adopción de la IA se estima utilizando tasas observadas hasta 2024. Para 2025, el modelo anticipaba una tasa de adopción del 34,5%, mientras que el INE reportó un 33,6%, lo que indica una pequeña discrepancia. Si esta tendencia se mantiene, se espera que la próxima estadística del INE ronde el 50%, y hacia 2030, la adopción podría superar el 90%.
Es fundamental interpretar correctamente estas proyecciones. Un acierto en las previsiones sugiere que los factores que han influido en las tasas de adopción pasadas continúan vigentes. En caso contrario, se debe investigar qué cambios han ocurrido en estos factores subyacentes. Cabe recordar que la tasa de adopción de la IA solo refleja la velocidad de difusión, la primera etapa del proceso antes de que la IA impacte en la productividad y el empleo.