El sector agrario en España ha decidido mantener sus movilizaciones a nivel nacional, a pesar de las medidas aprobadas recientemente en el Consejo de Ministros. Estas medidas no abordan los problemas estructurales que enfrenta el sector, lo que ha llevado a los agricultores a exigir soluciones efectivas.
La prórroga del real decreto de marzo, que mantiene la ayuda al gasóleo agrícola en 20 céntimos por litro, ha sido considerada insuficiente. Este importe, que ya se consideraba escaso hace seis meses, se vuelve aún más crítico en un contexto donde el precio del gasóleo ha aumentado significativamente.
El sector agrario se encuentra en un periodo de alto consumo debido a actividades como la sementera, la vendimia y la recolección de maíz y aceitunas. Sin embargo, los agricultores se enfrentan a una ayuda congelada mientras sus costes de producción continúan en ascenso.
Incremento de costes en la producción agrícola
Los datos reflejan la gravedad de la situación. Producir una hectárea de cereal de secano ha pasado de costar 630,75 euros a 766,93 euros en un año, lo que representa un incremento de 136 euros por hectárea, equivalente a un 21,6%. En paralelo, el precio del gasóleo ha aumentado un 51% y el coste de los fertilizantes un 20%. En contraste, el precio percibido por el trigo ha aumentado solo un 14%, lo que implica una reducción en la rentabilidad de las explotaciones agrícolas.
Próximas acciones del sector
Las organizaciones agrarias han anunciado que se reunirán en los próximos días para establecer un calendario de movilizaciones. Se prevé que estas actividades incluyan una gran concentración ante el Ministerio de Agricultura y en diversas comunidades autónomas. Los agricultores no buscan gestos simbólicos, sino medidas concretas que reflejen el coste real de la producción de alimentos, y han dejado claro que no cesarán en sus protestas hasta obtener respuestas adecuadas.