El PSOE de Extremadura ha manifestado su desacuerdo con el Plan de Vivienda aprobado recientemente por el Consejo de Gobierno de la Junta, calificándolo de 'nace muerto'. Según el partido, este plan no ofrecerá soluciones efectivas a los problemas de acceso a la vivienda que enfrentan miles de extremeños.
Juan Ramón Ferreira Alonso, portavoz de Vivienda del Grupo Parlamentario Socialista, ha criticado que el documento carezca de la financiación inmediata y la estabilidad política necesarias para abordar una situación que requiere medidas urgentes. Ferreira Alonso ha subrayado que las previsiones presupuestarias para 2027 apenas contemplan 22 millones de euros para la construcción de 110 viviendas, lo que evidencia una desconexión entre los anuncios del presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, y la capacidad real de ejecución del Gobierno.
El portavoz ha cuestionado la credibilidad de un plan que promete una inversión de cientos de millones de euros a lo largo de cuatro años, pero que no detalla una dotación presupuestaria anual que respalde esos compromisos. “No se puede presentar una planificación millonaria y después reservar una parte mínima de los recursos necesarios para hacerla realidad”, ha denunciado.
Además, el PSOE ha señalado que la ejecución presupuestaria de 2026 demuestra que los anuncios no se traducen en soluciones efectivas. Según datos analizados por los socialistas, las ayudas directas para el acceso a la vivienda, así como las destinadas a promotores y a la rehabilitación, no han alcanzado ni el 20% de ejecución. Ferreira Alonso ha indicado que este es el principal problema de las políticas de vivienda del Gobierno, que promete recursos pero no los canaliza hacia quienes realmente los necesitan.
Otro aspecto que preocupa al PSOE es que más del 50% del plan dependa de la iniciativa privada. Ferreira Alonso ha cuestionado cómo puede el presidente garantizar esa inversión si no ofrece al sector lo que reclama: diálogo, acuerdos y estabilidad. Ha señalado que resulta contradictorio pedir a los promotores y constructores que movilicen cientos de millones de euros mientras se rompen puentes con otras administraciones y se rechazan acuerdos políticos que podrían dar seguridad a las inversiones.
El PSOE de Extremadura ha propuesto a la Junta un Pacto Extremeño por la Vivienda, con el objetivo de sentar a los grupos políticos, administraciones y agentes económicos y sociales para alcanzar consensos que garanticen la continuidad de las políticas de vivienda más allá de una legislatura. Sin embargo, esta propuesta ha sido rechazada por la presidenta, en un momento en que el sector necesita certidumbre para comprometer sus inversiones.
Ferreira Alonso también ha lamentado que el plan se haya aprobado sin la participación de los grupos políticos en la Asamblea de Extremadura, sin incorporar sus aportaciones y sin atender las demandas del sector. Este enfoque contrasta con la necesidad de consenso que requiere un problema estructural como el de la vivienda. Para el PSOE de Extremadura, la vivienda necesita planificación, financiación, ejecución y acuerdos, elementos que, según su opinión, no están garantizados en el documento aprobado por el Gobierno de Guardiola.